A través de una inversión que alcanzó los 3 millones de pesos, la Escuela Nido de Cisnes puede tener sus actividades recreativas, con sus propios juegos inflables. Según nos explicó el inspector general, tío Arturo Sotomayor, en ocasiones anteriores que necesitaron juegos de este tipo, debieron arrendarlos y los precios eran demasiado altos, por lo que el director de la escuela decidió adquirirlos.
Estos juegos se utilizarán para entregar premios a los cursos que demuestren buena disciplina y rendimiento, celebrar días especiales, y recreación en general.
Por Emerson Aguilar
(Reportero escolar / Taller Periodismo)